
¿Buscas una definición rápida? Si has llegado aquí por “qué es un fotomatón”, te lo resumo en 2 minutos (con ejemplos y checklist): qué es un fotomatón y por qué funciona en cualquier evento.
Y ahora sí: vamos con la historia (la parte buena). Porque el fotomatón nació como una cabina automática en plena ciudad… y terminó convirtiéndose en una experiencia social que hoy arrasa en bodas y celebraciones.
El fotomatón tiene algo que pocas cosas consiguen en un evento: te hace bajar la guardia. Te colocas, haces una pose medio seria, alguien suelta una tontería, y… zas: una foto real, en papel, con el momento dentro.
Lo curioso es que esto no nació pensando en bodas ni en fiestas. Nació para algo mucho más “de ciudad”: la gente con prisa, una máquina y un recuerdo instantáneo. Y a partir de ahí, se convirtió en cultura.
Respuesta rápida
Un fotomatón es una cabina o estación fotográfica automática (antes química, hoy digital) capaz de tomar una secuencia de fotos y entregarlas impresas. El primer fotomatón moderno se popularizó en Nueva York en 1925, y con el tiempo pasó de ser una máquina “de calle” a una experiencia social que hoy triunfa en bodas, empresas y celebraciones.
El primer fotomatón moderno: Anatol Josepho y Broadway (1925)
El concepto de fotomatón moderno con cortina se asocia a Anatol Josepho, que llegó a Estados Unidos desde Rusia en 1923. Su primer fotomatón se hizo famoso en 1925 en Broadway (Nueva York). Por 25 centavos, la cabina tomaba, revelaba e imprimía 8 fotos en un proceso que duraba aproximadamente 10 minutos.
Y aquí viene el dato que explica por qué el invento explotó: en los primeros seis meses lo usaron unas 280.000 personas. Se creó The Photomaton Company para expandir cabinas por todo el país y, el 27 de marzo de 1927, Josepho recibió 1 millón de dólares y beneficios futuros por la invención.
¿Y en España? Un guiño mucho antes: Barcelona 1888
Los orígenes del fotomatón en España se vinculan a la Exposición Universal de Barcelona de 1888. Si te gusta la parte histórica más “pura”, aquí tienes un documento con más información:
Artículo sobre el fotomatón (PDF)
Del “DNI de urgencia” al recuerdo que guardas
Si piensas en fotomatones de calle, seguramente te viene a la cabeza esto: fotos de carnet. Y es normal: durante décadas, muchísimas cabinas se han usado para DNI, pasaporte o carnet de conducir. Máquinas automáticas, normalmente con monedas, diseñadas para imprimir en un formato “oficial”.
Las cabinas clásicas incluían un asiento o banco para una o dos personas y una cortina para dar privacidad y evitar interferencias externas durante la sesión.
Cómo funcionaba un fotomatón antiguo (cuando era químico)
Cortina, asiento y privacidad
En las cabinas antiguas, tras la última foto (normalmente entre 3 y 8), empezaba el revelado químico. Podía tardar varios minutos. Las fotos salían por un dispensador exterior, al lado del monedero.
Revelado y tiempos de espera
Los fotomatones modernos suelen usar cámaras digitales o de vídeo bajo control informático. El proceso se resuelve en segundos y, además de la tira clásica, hoy se ven mucho:
- Composiciones tipo 2×2 (dos fotos arriba y dos abajo).
- Formatos de impresión personalizados con nombres, fecha o logo.
- Opciones extra: pegatinas, postales, marcos decorativos, etc.
También es común que el usuario pueda elegir entre color o blanco y negro (dependiendo del equipo y del pack).
El salto “inteligente”: fotomatón para eventos
Aquí es donde el fotomatón deja de ser “máquina” y se convierte en “momento”. El fotomatón en bodas y eventos funciona porque:
- rompe el hielo sin obligar a nadie,
- crea participación (no solo fotos),
- y entrega un recuerdo físico que no se pierde en el móvil.
Si estás en ese punto de “vale, lo quiero… pero quiero que salga bien”, te interesa esto:
- Fotomatón para bodas en Madrid
- Packs y precios del fotomatón
- Qué incluye el alquiler del fotomatón (detallado)

Historia del fotomatón
Una idea sencilla (pero poderosa): el álbum de firmas
En bodas, el “punto de inflexión” suele ser el álbum: no es solo una foto, es foto + dedicatoria. Ese libro acaba siendo uno de los recuerdos más valiosos.
Si quieres que se llene de verdad (y no se quede a medias), aquí tienes un post práctico:
Fotomatón para bodas: 10 ideas para que el álbum quede lleno
Extras que nacieron con los eventos (y que ahora son casi “la pareja perfecta”)
Con el fotomatón portátil llegaron complementos que elevan mucho la experiencia:
- Photocall (fondo bonito = fotos más “pro”): Photocall en Madrid
- Candy Bar (rincón dulce que todos fotografían): Candy Bar en Madrid
Enlaces de interés (por si quieres profundizar)
¿Lo miramos para tu fecha?
Si te apetece que el fotomatón no sea “un extra más”, sino el punto divertido del evento, dinos fecha + zona + tipo de celebración y te confirmamos disponibilidad.

